Variedad, moderación y equilibrio son 3 de los principios más importantes de la nueva pirámide alimenticia en particular y de una dieta saludable en general. O dicho en otras palabras, se sabe que en 2017 hay que comer de todo y no abusar de nada, algo que se refleja a la perfección en la dieta mediterránea como un patrón alimentario que puede resultarnos casi perfecto.

Nada nuevo bajo el sol en un escenario en el que no hay nada –o casi nada– prohibido y que plantea como nuevo el respeto medioambiental; que lo que se produzca respete las prácticas de la agricultura, la ganadería y la pesca.

La pirámide alimenticia actual plantea un escenario sostenible donde primen los productos de temporada y de proximidad, una forma ética de consumir gracias a la que darle, además, un respiro al planeta a través de los cultivos y criaderos.

 

piramide alimenticia

Sociedad Española de Nutrición Comunitaria

 

Pero volviendo al tema de qué comer o de cuándo hacerlo, la nueva y actual pirámide nutricional pasa a ser una guía de acompañamiento gracias a la cual poder orientarnos un poco más, o un poco mejor, en la no tan sencilla tarea de adoptar hábitos de vida saludables. Así que, 15 años más tarde, ¿qué aconseja ahora la nueva pirámide? Veamos:

- Tenemos que beber más agua: si somos lo que comemos, ni que decir tiene que somos lo que bebemos. Más de un 70% de nuestro cuerpo es agua, por lo que nuestro organismo tiene la necesidad de estar en constante depuración: y el agua es lo mejor para ello. La dosis diaria para las mujeres es de 2 litros y de 2,5 l para los hombres. Ojo que tampoco hay que pasarse con las dosis. Tan importante es evitar la deshidratación como una sobrehidratación que puede hacer que nuestros riñones trabajen demasiado innecesariamente.

- Hay que moverse: la actividad física es fundamental si queremos lograr unos hábitos de vida saludables, porque ya no solo sirve comer bien. Si antes eran unos 20 minutos de ejercicio, ahora es una hora lo que hay que dedicar, o lo que es lo mismo, unos 10.000 pasos al día, aproximadamente, o una caminata de 8 kilómetros.

- La importancia de los hidratos de carbono: a muchos ha sorprendido que la presencia del pan siga aferrada a la primera línea de alimentos que hay que consumir de forma diaria. Tras bastante tiempo demonizando a este alimento, la pirámide confirma su necesario valor nutricional para nuestro organismo. Y recomienda su ingesta junto con la de harinas o pastas. Eso sí, recomienda que su procedencia sea de grano entero.

- Suplementos nutricionales por primera vez en la pirámide: no ha habido grandes novedades pero sí que por primera vez se ven reflejados los suplementos en la cima de la pirámide. Esto se debe a que existen factores que pueden incidir en que tengamos unas necesidades nutricionales especiales: vitaminas, calcio, omega3, etc., para lograr una dieta equilibrada. Eso sí, hay que acudir a un especialista para saber si necesitamos algún tipo de suplemento nutricional y en ningún caso nos debemos autodiagnosticar.